jueves, julio 21, 2005

PUÑALADA TRAPERA DE ALEJANDRO HÜTT AL CLAN MANSSUR

Apenas el día de ayer escribía yo acerca de las marrullerías que existen en la LIGA MEXICANA DE BEISBOL, cuando ayer en el golpeado puerto de descanso de Cancún, los señores ampayers, me dieron la razón acerca de lo que se hace y de como se hace.
Para los que no están bien enterados les comentaré que el día de ayer continuó lloviendo a cantaros en la peninsula yucateca y eso motivó a que en la zona del estadio Beto Avila de Cancún tambien cayeran sendos aguaceros antes de dar inicio al encuentro el cual estaba programado si mal no recuerdo para las 13.00 horas (una de la tarde) en doble cartelera.

Usualmente lo que se hace es que cuando los señores umpires se reúnen con el manager visitante y el local para determinar las condiciones en que se encuentra el campo de juego abro paréntesis, recordemos que el comando de las acciones y las decisiones finales las tiene el manager anfitrión, ya que una vez que se entregan line ups, las determinaciones y órdenes corren de cuenta de los Umpires, antes que esto no suceda, repito, todo está a cargo del manager anfitrión. Cierro paréntesis. El manager de Cancún opinó (hasta donde tengo noticias) que el terreno no se encontraba en condiciones de jugar y se requería de un poco mas de tiempo para que el agua drenara al alcantarillado, pero suele suceder que los umpires o el sheff umpire (el jefe de la tercia) pide una pelota para rodarla en lanzamiento hacia el jardín central, recogerla y determinar la cantidad de agua que hay en el césped, para decidir si se está en condiciones de abrir las hostilidades.

Cuando se pidió la pelota se le dijo que no había una nueva para entregársela debido a que la bodega de club se había inundado a causa del ciclón, pero que de Mérida ya estaba viajando un propio (emisario) con un cargamento de pelotas para los dos juegos, ante esto los ampayers se negaron a la espera, entonces el manager de Cancún, pidió al Portoriqueño el Mako Oliveras Manager de Puebla que le prestara las pelotas para jugar y en forma completamente antideportiva éste se las negó, decretándose de esta forma el forfit para los dos juegos. Esta acción es darle al moribundo dos tanques de oxigeno para darle vida artificial ya que recordemos la pelea tan férrea que tiene Pericos en contra del Águila por el último boleto para los juegos de Post- temporada.

Para que estemos bien enterados, debo comentar que el mínimo de pelotas que debe presentar el Club House para el inicio del juego es de 14 pelotas en condiciones totalmente nuevas y deben ser de las que marca el reglamento vigente de Liga Mexicana, en este caso las pelotas Rawlings con la serigrafía impresa en donde aparece la firma de Alejandro Hütt.

Hasta donde tengo conocimiento tanto el Lic. Chara Manssur nieto y el C. P. Rubén de la Cruz Presidente Ejecutivo y Gerente General respectivamente del Club Langosteros de Cancún, llamaron a Liga Mexicana para solicitar la re-programación del double header, pero inexplicablemente aún sabiendo Liga Mexicana las condiciones por las que estaban pasando en las plazas afectadas por el ciclón Emily, les fue negado a la gente de Cancún la solicitud de reprogramación por el Presidente de Liga mexicana Alejandro Hütt.

A mi en lo personal, me parece una tremenda jalada de pelos lo que acaba de hacer Liga Mexicana con las acciones de ayer, que con tal de fortalecer a los Pericos de Puebla en la consecución de dos juegos de oro para sus aspiraciones a la post temporada, no le importó darle una patada en el trasero a la gente del finado Chara Manssur, otrora jerarca y magnate del béisbol mexicano que dejó su imperio en manos de sus nietos e hijos, ante lo que espero que no haya represalias de parte del clan Manssur, en lo que sería otra piedra más en el zapato de los problemas que aquejan al viejo circuito de verano que recientemente cumplió sus 80 años.

El tiempo nos dará respuesta a estas acciones al ver el reaccionar de Liga Mexicana, el Clan Manssur y las opiniones de las columnas especializadas de este deportes.

Solis “El de La Guía”